El primer establecimiento de San Sebastián que se sumó a la iniciativa social del Café Pendiente nos encargó diseñar el logo para ello.
El Café Pendiente consiste en pagar anticipadamente un café a alguien que no tiene recursos para comprar uno. En este caso concreto, el establecimiento asume la mitad del importe de dicho café y el cliente solidario la otra mitad. Esta práctica se está extendiendo poco a poco por todo el mundo como una asequible manera de solidarizarse con los más desfavorecidos.
Para el diseño creamos un logo entrañable con dos tacitas sonrientes, empleando una original tipografía y unos colores pastel que trasmitiesen gran carga emocional a la marca.